En este mundo fenoménico todo funciona en base a relaciones de interdependencia. A toda causa le sigue su efecto, y los efectos son las causas de nuevos efectos concatenados. Así el padre es la causa del hijo o el hijo es el efecto del padre, pero ¿hasta dónde puede el hijo seguir conociendo la herencia de su padre a través del árbol genealógico familiar?.
Se dice que cada generación se enfrenta a nuevos retos sociales, culturales y económicos. Así, pareciera que lo que es válido para el padre, en la siguiente generación no es válido para el hijo, pues la sociedad se ha desarrollado y la cultura del padre o el abuelo ha quedado desfasada. Así las cosas, podemos hablar, entonces, de una conciencia individual (hijo, padre, abuelo, bisabuelo, tatarabuelo ...) que se enfrenta al reto de su época. ¿Cuál sería entonces la conciencia universal o colectiva?, el conjunto de experiencias o de conocimiento de todas y cada una de las generaciones, de todas y cada una de las familias de este mundo, y más allá de este mundo, del universo entero. ¿Es eso posible?, ¿puede alguien no olvidar tal herencia de conocimiento?.
El conocimiento del hijo depende del conocimiento del padre, así como del medio, la sociedad y la experiencia. Es decir, el conocimiento es interdependiente. Alguien podría entonces decir, no, el conocimiento que percibo por mi propia experiencia no es interdependiente, depende exclusivamente de mi. Eso es del todo incorrecto, pues la percepción del mundo depende de la percepción que los sentidos hacen del mundo. Y para ello necesitamos que nuestros sentidos funcionen correctamente, si no lo hacen, nuestra percepción es incorrecta. Un ciego no puede saber a qué distancia está el muro con el que se golpeará y un esquizofrénico no puede diferenciar si las visiones que tiene son reales o fruto de su imaginación. Y así, la interdependencia existe en una relación de controlador y controlado. Nosotros somos controlados por la energía material, de la que los fenómenos atmosféricos son una energía o efecto. No podemos controlar un huracán o la lluvia, tan sólo nos podemos resguardar y esperar a ver qué pasa. Somos dependientes de la naturaleza, somos controlados por la naturaleza. Es un hecho.
De la misma manera decir que la conciencia individual se puede fundir o unir con la conciencia universal es una desviación de la percepción nuestra mente, sentido sutil. Así también aspirar a alcanzar esa conciencia cósmica o universal. ¿Puede un hijo albergar todo el conocimiento de sus ancestros, todas y cada una de sus experiencias?. ¿Puede un ente individual fundirse en el infinito?. ¿Pueden a caso dos átonos de hidrógeno y uno de oxigeno dejar de ser lo que son para sólo formar agua, y puede esa composición de una molécula de agua dejar de serlo para sólo convertirse en océano?. El conocimiento oceánico es infinitamente más amplio y basto que el que pueda albergar una sola molécula de agua. La molécula de agua es una con el océano, en cuanto que participa de su composición. Pero difiere del mismo en cuanto a la cantidad que aporta. Es infinitesimalmente inferior a aquel y siempre puede identificarse individualmente como una molécula de agua compuesta de por átomos de Hidrógeno y una de oxígeno. A esto se le denomina acintya-bheda (identidad) y abheda-tattva (diferencia) simultáneas.
Conciencia Universal significa pleno conocimiento y acceso a ese pleno conocimiento. Pleno conocimiento significa, no experiencia a través de los sentidos, que son imperfectos. Sino conocimiento objetivo pleno, y esto a su vez significa conocimiento del pasado, del presente y futuro completo, de todo y en todas las circunstancias.
Nosotros, nuestra conciencia individual, ni siquiera recuerda a veces lo que comió el día anterior. ¿Cómo puede trasformarse, unirse o fundirse en una inteligencia cósmica?, que está más allá de nuestra propia naturaleza H2O. Ello implicaría convertirse en aquello y dejar de ser lo que somos. ¿Y qué somos?. ¿El cuerpo, nuestros sentidos, el deseo de nuestros sentidos, las experiencias que tenemos a través de nuestros sentidos?. No, somo individuos espirituales que olvidan, cuya naturaleza es la de dependencia del Alma Suprema, quien alberga todo conocimiento, es decir, conocimiento completo y objetivo sobre el pasado, presente y futuro sobre todas las cosas y circunstancias. Si fuéramos capaces de convertirnos en Conciencia Universal, ello supondría que podríamos dejar de ser lo que somos para convertirnos en Dios, como algunos trascendentalistas especulan y enseñan. Pero esta es la prueba del ocho, ¿quieres ser Dios?, adelante, se Dios y haz lo que Él hace y entonces serás reconocido como tal. Hazlo, no digas que lo eres. Si no lo puedes hacer, entonces reconoce tu ineptitud, pide perdón por desviar con tus especulaciones a otros dedícate a servir a quien a demostrado que es Apto para ser servido.
Termino con un comentario de Srila Prabhupada a este respecto (SB 2.10.9) in fine: "La propaganda que habla de la identidad que hay entre la Conciencia Cósmica y la conciencia de las entidades vivientes es completamente extraviadora, debido a que incluso una persona o alma individual como Arjuna, no podía recordar sus acciones pasadas, aún a pesar de que él está siempre con el Señor. Y, ¿qué puede saber de su pasado, presente y futuro, el diminuto hombre ordinario que proclama falsamente ser uno con la conciencia cósmica?".
Conjunto de enseñanzas y reflexiones a la luz del Veda, sobre el Camino que todo ser ha de seguir hasta su Realización, por medio de la liberación de aquello que le hace infeliz.
miércoles, 10 de diciembre de 2014
martes, 9 de septiembre de 2014
ENTRE EL DESEO DEL RETO Y EL DESEO DE LA COMODIDAD
"El ser humano es una continua lucha entre dos deseos: el deseo del reto y el deseo de comodidad.
El mayor enemigo en la consecución de las metas es la pereza, que siempre opta por lo cómodo en lugar de por lo necesario. Es lo que diferencia a los perdedores de los ganadores. Los primeros hacen lo que alivia tensiones; los segundos lo que la disciplina exige.
A lo largo del camino siempre se encuentran tentaciones para no hacer lo que tiene que ser hecho. Quienes las vencen, avanzan; quienes claudican ante ellas, se estancan. Ahí es donde la voluntad cobra protagonismo, donde no nos dejamos seducir por alternativas más cómodas, que si bien en el corto plazo nos satisfacen, en el medio y largo lazo nos perjudican.
Sacrificio es renunciar a algo por otra cosa mejor".
El proceso de Conciencia de Krisna es para todo el mundo, grandes y pequeños, hombres y mujeres, occidentales y orientales, cristianos, judíos, musulmanes, agnósticos y ateos, policías y ladrones, gobernantes y gobernados. Para todo el mundo que busque algo más.
Buscar algo más significa en definitiva moverse, avanzar, conseguir las metas personales y en definitiva la Meta de la Vida. Pero no es algo que venga por sí, es algo que hay que ir a buscar. Aquí la montaña nunca va a Mahoma, sino que Mahoma debe ir a la montaña. Sólo vence quien avanza, avanzar significa tener siempre un grado de incomodidad, pues alcanzar la meta es algo que requiere de mucho esfuerzo y tesón. El esfuerzo y el tesón es incómodo.
Quien se acomoda es como el remero que deja de remar, el río se lo llevará. Quizá dejar de remar pueda causar un cierto placer inmediato, pero a corto y largo plazo dará con nosotros en el fondo de alguna gran cascada. Remar de manera continuada puede ser incómodo y hasta pesado, pero cuando remontamos el río, hemos llegado a la meta. No hace falta remar más.
Llegar a Krisna, ser consciente de Krisna, significa remontar el río de la vida, tener de que dejar de remar. No es necesaria más barca, no es necesario más remo, no es necesario más sufrimiento. La meta de la vida.
¿Te apuntas a remontar el río de la vida?
Podemos hacerlo juntos. ¿Te apuntas?
Yo me apunto.
El mayor enemigo en la consecución de las metas es la pereza, que siempre opta por lo cómodo en lugar de por lo necesario. Es lo que diferencia a los perdedores de los ganadores. Los primeros hacen lo que alivia tensiones; los segundos lo que la disciplina exige.
A lo largo del camino siempre se encuentran tentaciones para no hacer lo que tiene que ser hecho. Quienes las vencen, avanzan; quienes claudican ante ellas, se estancan. Ahí es donde la voluntad cobra protagonismo, donde no nos dejamos seducir por alternativas más cómodas, que si bien en el corto plazo nos satisfacen, en el medio y largo lazo nos perjudican.
Sacrificio es renunciar a algo por otra cosa mejor".
El proceso de Conciencia de Krisna es para todo el mundo, grandes y pequeños, hombres y mujeres, occidentales y orientales, cristianos, judíos, musulmanes, agnósticos y ateos, policías y ladrones, gobernantes y gobernados. Para todo el mundo que busque algo más.
Buscar algo más significa en definitiva moverse, avanzar, conseguir las metas personales y en definitiva la Meta de la Vida. Pero no es algo que venga por sí, es algo que hay que ir a buscar. Aquí la montaña nunca va a Mahoma, sino que Mahoma debe ir a la montaña. Sólo vence quien avanza, avanzar significa tener siempre un grado de incomodidad, pues alcanzar la meta es algo que requiere de mucho esfuerzo y tesón. El esfuerzo y el tesón es incómodo.
Quien se acomoda es como el remero que deja de remar, el río se lo llevará. Quizá dejar de remar pueda causar un cierto placer inmediato, pero a corto y largo plazo dará con nosotros en el fondo de alguna gran cascada. Remar de manera continuada puede ser incómodo y hasta pesado, pero cuando remontamos el río, hemos llegado a la meta. No hace falta remar más.
Llegar a Krisna, ser consciente de Krisna, significa remontar el río de la vida, tener de que dejar de remar. No es necesaria más barca, no es necesario más remo, no es necesario más sufrimiento. La meta de la vida.
¿Te apuntas a remontar el río de la vida?
Podemos hacerlo juntos. ¿Te apuntas?
Yo me apunto.
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